Puji
Puji tiene unos cinco años. Desde cachorro, ha vivido en las calles de Marrakech. Cada día es una lucha: encontrar un lugar donde dormir, evitar el peligro, escapar de la perrera y de la gente malintencionada.
Durante años, nuestro equipo lo ha cuidado lo mejor que ha podido. Pero la calle no es vida. Con las numerosas obras que perturban la ciudad, Puji se ve obligado a recorrer largas distancias para encontrar un poco de paz y seguridad. Hoy está cansado. Cansado de simplemente sobrevivir.
Puji es un perro independiente que valora la calma y la estabilidad. No tolera a los perros dominantes ni se lleva bien con los gatos. La vida en un grupo grande simplemente no es para él.
Lo que busca es un hogar tranquilo, lejos del estrés y el ruido. Un lugar donde pueda disfrutar de su libertad, su tranquilidad y, sobre todo, un humano en quien confiar. Un humano que por fin le ofrezca lo que nunca ha conocido: seguridad, lealtad y amor por la vida.
A pesar de los años que ha pasado en la calle, Puji sigue siendo un perro entrañable que merece una oportunidad. Ahora más que nunca, corre peligro en la calle y necesita encontrar un hogar definitivo cuanto antes.
Por primera vez en su vida, Puji merece no solo sobrevivir, sino simplemente vivir.

